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Bebé con un chupete tumbado sobre una manta de punto.

Cómo quitar el chupete: cuándo hacerlo y métodos que funcionan sin dramas

16 de agosto de 2026

Quitar el chupete es uno de esos retos que se agrandan en nuestra cabeza. Tememos noches enteras de llanto y acabamos alargándolo "un poco más" una y otra vez. La realidad suele ser más amable: con el momento adecuado y un método claro, la mayoría de los peques se despide del chupete en pocos días. Vamos a ver cuándo quitar el chupete y qué métodos funcionan de verdad, sin dramas.

Antes de empezar, una idea que quita presión: no hay una edad exacta ni un método único válido para todos. Hay una franja recomendable y varias formas de hacerlo. Tú eliges la que encaje con tu hijo y con vuestra casa.

Cuándo quitar el chupete

El chupete cumple una función real los primeros meses: calma, ayuda a dormir y se asocia a un menor riesgo de muerte súbita del lactante durante el primer año. A partir de ahí, su utilidad baja y sus inconvenientes suben.

La referencia general que manejan pediatras y odontopediatras:

  • A partir de los 12 meses, empieza a limitar su uso a los momentos de sueño.
  • Entre los 18 meses y los 2 años es una buena franja para retirarlo del todo.
  • Antes de los 3 años conviene que ya no lo use, sobre todo para proteger la boca.

El motivo del límite es el desarrollo de la boca. El uso prolongado y continuo del chupete pasados los 2-3 años favorece problemas de mordida, como la mordida abierta. La buena noticia: si se retira dentro de esa franja, esos efectos suelen corregirse solos.

Señales de que tu peque está listo

Más allá de la edad, hay señales de que el momento es bueno:

  • Usa el chupete cada vez menos durante el día por iniciativa propia.
  • Entiende instrucciones sencillas y pequeñas explicaciones.
  • Está en una etapa tranquila, sin grandes cambios a la vista.
  • Se consuela también de otras formas: un peluche, un abrazo, su manta.

Y al revés: si acabáis de tener otro bebé, empieza la guardería o hay una mudanza, aplázalo. Quitar el chupete en plena tormenta solo lo hace más difícil para todos.

Bebé riendo feliz al aire libre con los brazos abiertos, sin chupete.

Métodos para quitar el chupete

Hay dos grandes caminos: el progresivo y el directo. Ninguno es mejor en abstracto, depende de la edad y del carácter de tu hijo.

Método progresivo (ideal para los más pequeños)

Consiste en ir reduciendo el uso por etapas, sin prisa:

  1. Primero, fuera el chupete durante el día. Se queda solo para dormir.
  2. Después, solo para la siesta y la noche.
  3. Luego, únicamente para la noche.
  4. Por último, se retira también de la noche.

En cada etapa, ofrece alternativas de consuelo y mucho acompañamiento. Este método genera menos resistencia porque el cambio es pequeño cada vez.

Método directo o "en frío" (para peques que ya entienden)

A partir de los 2-3 años, muchos niños responden mejor a una retirada limpia y con una pequeña ceremonia. Las versiones más conocidas:

  • El hada o el ratoncito del chupete: tu hijo deja sus chupetes en un sitio y, a cambio, recibe un pequeño regalo o los "presta" a un bebé que los necesita. Le da un papel activo en la despedida.
  • La despedida planificada: avisáis unos días antes, marcáis una fecha y ese día los chupetes se van. Anticipar reduce el susto.

La clave del método directo es no dar marcha atrás. Si a mitad del berrinche devuelves el chupete, tu peque aprende que insistiendo lo recupera, y la próxima vez será peor.

Un plan de retirada de una semana

Si prefieres una hoja de ruta concreta para el método directo, este esquema orientativo funciona bien con niños que ya entienden lo que les cuentas. Adáptalo a tu ritmo:

  • Días 1 y 2: habla del tema con naturalidad. "Pronto vas a ser mayor y los chupetes se irán." Sin dramatismo, como algo bueno que va a pasar.
  • Días 3 y 4: reduce el uso a los momentos de sueño y elige juntos el día de la despedida. Marcadlo en un calendario para que lo vea venir.
  • Día 5 (el día): haced la ceremonia elegida, el hada del chupete o dejarlos para "otro bebé". Ese día ya no hay chupete despierto.
  • Días 6 y 7: sostened la noche con más acompañamiento y el nuevo objeto de apego. Refuerza con calma lo bien que lo está haciendo.

Ten a mano un refuerzo positivo sencillo: un cuento extra, una pegatina en un cuadro de logros, palabras de ánimo. Celebrar el avance ayuda más que señalar el tropiezo.

Qué no hacer al quitar el chupete

  • No lo hagas en momentos de estrés (hermano nuevo, cambio de casa, inicio de guardería).
  • No lo mojes en sustancias amargas o picantes. Es desagradable para el niño y no aporta nada bueno.
  • No le avergüences con frases como "eso es de bebés" delante de otros. Genera rechazo, no colaboración.
  • No cortes la tetina para "estropearlo": un trozo suelto es un riesgo de atragantamiento.
  • No cedas a mitad del proceso. La coherencia es lo que hace que funcione.

El sueño sin chupete

La noche es lo que más nos preocupa, con razón: para muchos peques el chupete es su ancla para dormirse. Un par de semanas antes de la retirada, ayuda ir sembrando otras rutinas de sueño.

Lo que suele funcionar:

  • Reforzar un ritual de sueño estable: baño, cuento, luz tenue, siempre igual.
  • Introducir un objeto de apego seguro (un peluche o una mantita) que tome el relevo del chupete.
  • Acompañar más las primeras noches: tu presencia calma tanto como el chupete.
  • Dar por hecho que las primeras dos o tres noches serán movidas, y sostenerlas con paciencia.

La mayoría de los niños se adaptan en pocos días. El pico de protesta suele ser al principio y baja rápido.

Bebé durmiendo plácidamente y relajado, sin chupete.

Chupete y dientes: lo que conviene saber

El efecto del chupete sobre la boca depende de dos cosas: cuánto tiempo se usa al día y hasta qué edad. Un uso puntual y retirado a tiempo apenas deja huella. El uso constante y prolongado es el que puede alterar la mordida.

Si mientras tu peque aún lo usa quieres elegir bien, los modelos fisiológicos y de silicona respetan mejor el paladar. En nuestra guía de chupetes comparamos los tipos de una pieza, fisiológicos y de látex para acertar según la edad.

En cualquier caso, si tienes dudas sobre cómo está afectando a los dientes de tu hijo, una revisión con el odontopediatra te dará la respuesta más ajustada a su caso.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad hay que quitar el chupete?

La franja recomendable es entre los 18 meses y los 2 años, y conviene que ya no lo use antes de los 3 años para proteger el desarrollo de la boca.

¿Es mejor quitarlo de golpe o poco a poco?

Depende del niño. Los más pequeños suelen llevar mejor la reducción progresiva; a partir de los 2-3 años, muchos responden bien a una retirada directa con una pequeña ceremonia de despedida.

¿Y si lo pasa muy mal por la noche?

Refuerza el ritual de sueño, ofrece un objeto de apego y acompáñale más las primeras noches. El pico de protesta suele durar poco. Si el rechazo al sueño se alarga mucho, coméntalo con tu pediatra.

¿El chupete estropea siempre los dientes?

No siempre. El problema aparece con el uso constante y prolongado más allá de los 2-3 años. Retirado dentro de la franja recomendada, los efectos sobre la mordida suelen corregirse solos.

Quitar el chupete es sobre todo cuestión de elegir bien el momento y sostener la decisión. Escoge una etapa tranquila, explica el plan a tu peque, ofrécele consuelo de sobra y no des marcha atrás. En unos días será un recuerdo.

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